sábado, 28 de julio de 2012
Simplemente, vivimos en un mundoTe levantas por la mañana y piensas que será de tu vida hoy. Si te pasara algo interesante o si simplemente será la mierda de rutina diaria. Simplemente improvisas. Porque es lo que hacemos todos los días improvisar de la misma manera hasta morirnos. Cuando vamos por la calle ves solo personas, fumando, hablando o simplemente abrazados a la persona que aman. Siempre nos fijamos en esas personas, tan felices y que con una simple mirada de la persona que aman, le sale la típica sonrisa tonta de gilipollas, la típica sonrisa de estar enamorada hasta las trancas. Y siempre te paras a pensar y dices, y yo aquí viendo pasar el tiempo pudiendo decirle a esa persona que la amas y que con una mirada suya se te pondría la típica sonrisa de gilipollas. de deseos egoístas.
Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando perdemos el tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado comprueba que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco de lo mismo...
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